Moby Dick

Herman Melville

Moby Dick publicada en 1851.

Narrada en 3ª persona por Ismael, maestro de escuela que habiendo sido marinero decide embarcarse en un ballenero atraído por descubrir mares lejanos y exóticos.

En una primera parte de la novela, antes de zarpar, Ismael nos hace un retrato de la sociedad norteamericana de mediados/finales del S.XIX.  La relación del mundo llamado civilizado  con todo aquello que por ser desconocido es depravado.

También es cuándo nos presenta a Queequeg,  aborigen con el que embarcará  en una travesía de tres años en el barco ballenero Pequod dirigido por el Capital Ahab “El Viejo Trueno”.

Pero al Capitán Ahab sólo le interesa una

Si esa ballena blanca es Moby Dick ¡Fue esa maldita ballena blanca la que me cercenó, la que me convirtió para siempre en un inútil inválido!¡Para esto se han embarcado ustedes, marineros! ¡Para perseguir a esa ballena blanca a través del mundo entero, en cada lugar de la tierra,…..!

A lo largo de la novela se nos proporciona tal grado de información que en muchas ocasiones puede resultar tediosa,  desde los hábitos marinos de la época en un ballenero, la estructura jerárquica o la simpleza de la organización a la hora de comer, pasando por las peculiaridades de cada ballena, la forma de desollar al animal,  los manjares que guarda su carne…..

Si, quizás nos cueste llegar al momento que todos esperamos, la lucha con la gran Ballena Blanca,  pero no quitemos por ello importancia alguna a esta novela, ya que pasado el ecuador de la misma,  la sensación es de tener todo un manual al uso de la sociedad civil y ballenera de mediados/finales del S.XIX en Norteamérica.

Si se le da a esta obra la oportunidad de una lectura sosegada y sin prisas, he de deciros que a su término podréis consideraros expertos  en el arte de la marinería y la caza ballenera.

 

          continuación os dejo el Relato breve que me ha inspirado Moby Dick 

 

Soy isleño y este azar fue lo que me llevo a dedicar mi vida a los Océanos, a investigar de qué forma y manera cuidarlos y curarlos.

Llegué a Kaktovik un 22 de junio, por los  0º y el  deshielo con el que me encontré es por lo que llevo investigando en  está pequeña ciudad de Alaska desde hace tres años.

Mi compañero de viaje todo este tiempo ha sido un  Inuit llamado Alek, gran conocedor de la zona que en la época estival trabaja en los Tours que operan en la ciudad atrayendo turistas para ir a ver osos blancos.

En uno de aquellos Kayac  me embarque 4 días después de mi llegada y desde entonces fuimos tres, Alek, los osos polares blancos y yo.

Recuerdo que aquel día Alek nos dirigió hasta los osos polares, apenas a tres horas de navegación y cerca de la costa pudimos observar a una osa junto con sus dos cachorros, según nos contó, cada vez era más habitual ver osos polares cerca de asentamientos de humanos.

Cometí un error,  quise sacar la mejor foto, la más cercana en el preciso momento en el que el kayac en el que viajábamos chocaba por el costado con una placa de hielo, caí al mar en el peor momento en el que uno se puede acercar a un animal salvaje, en el que caza para sus hijos, y en cuestión de segundos sin darme tiempo a reaccionar sentí como aquel animal sagrado para los esquimales de más de 500 kilos iba a abalanzarse hacía mí creyéndome una cría de foca.

…………

El verano ya ha llegado, lo notan  mis reservas de grasa  que cada año se acaban antes, hace ya algunos comencé a comer bayas rojas, no me gustan, soy carnívora pero cada vez escasea más el alimento y en esta época acercarse a Kaktovik es peligroso, empieza a estar llena de extraños que siguen dando miedo al acercarse a nosotros flotando sobre el deshielo en sus extrañas embarcaciones.

Por ahí viene Alek, le conozco y me conoce desde que ambos éramos cachorros, cada verano es lo mismo pero no me acostumbro a todos esos intrusos a los que acompaña mientras merodean por nuestra casa.

-¿Quién ha saltado y viene hacía nosotros? ¿Qué pretende hacernos? Me lanzo a defender a mis dos crías que aún y durante un año más dependerán de mí para sobrevivir.

Y a escasos momentos del choque, mi amigo esquimal se cruza con mi mirada, ambos tenemos los ojos negros y puedo leer en los suyos todas las luchas  que hemos  vivido y  sufrido juntos  por está tierra y es en esos ojos donde veo reflejada la cordura que otros muchos han perdido y me doy la vuelta….

 

Akademik Ioffe – Expedición internacional para el estudio del cambio climático.

 

Contadme que sensaciones os ha provocado Adios a las Armas, nos vemos en 19 dias.

 

 

 

 

 

 

 

 

1 comentario en “Moby Dick

  1. Te das cuenta por la sinopsis de esta novela, que la relación durante siglos entre el hombre y el animal ha sido más violenta que de respeto. Buena defensa a la convivencia tal y como nos lo describes en tu relato.

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